Hacía tiempo que no pensaba en Ayla de esa manera, más o menos desde que conoció a Alba, aun así, sus conversaciones con la joven escritora no habían sido excesivamente largas. Neptuno no había visto jamás unos ojos tan azules como aquellos: las ballenas espiraban burbujas en aquella masa acuosa color índigo, las marsopas surcaban las olas y las gaviotas buscaban carroña que llevarse a la boca. Existía todo un océano reflejado en esos ojos que se perdían en las profundidades marinas. Un escupitajo alteró el agua de la superficie, seguido de otro más pequeño. El cielo gris, fraguaba tormenta. Gabe Brown estaba asomado a la cubierta del Integrity, solo, pensando. Hacía mucho que no pensaba en aquellas cosas, pero desde el incidente de Matt que todo había cambiado: Ayla, Alba, Matt, Bam, Bear… Nadie volvería a ser el mismo. Él fue uno de los primeros en llegar a la escena del crimen, empapado y con el rifle en la mano se encontró con su hermano mayor tirado en el suelo, ...
La Grandeza nace de los Pequeños Comienzos.