Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como ayla adger

Lara Croft: Diario de una Superviviente

Mi nombre es Lara, Lara Croft, y soy la única hija del famoso arqueólogo Richard Croft, y como él, he heredado las ansias de la aventura, de estudiar, investigar... Desafortunadamente, mi padre falleció hace quince años, cuando yo era una niña, dejando abiertas muchas investigaciones, casos por descifrar, tesoros por descubrir... Esa es mi misión: terminar lo que él empezó. Rescatar su memoria, su legado... Y por eso me encuentro hoy aquí: a tantos kilómetros de Inglaterra, navegando entre las bastas costas de las Islas del Norte, rumbo a un islote antiguamente conocido como Halogala, donde dice la leyenda que antiguamente, sus gentes eran capaces de montar y adiestrar dragones. En los diario de papá, habla sobre una fuerza, una magia conocida como Sangre Pura que atraía a los dragones hacia Halogala y permitía que sus gentes lo encontrasen. Yo no creo en esas cosas, y me sorprende que mi padre si, pero fue la última expedición que preparó antes de dejarnos, y es mi deber descifrar que...

El Viserión

A pesar de ir en dragón, la escolta de Ayla y el Viserión Dante tardó más en llegar al Bosque de lo que estaba previsto: la ruta más breve era atravesando el Valle de Land, pero las rivalidades entre los 'elfos' y el país comandado por Magnus Madden obligó a la comitiva a dar un rodeo por el este. El camino por el oeste hubiese sido más sencillo, pero las tóxicas minas de Kiruna impregnaban el aire y podían enfermar a los dragones y empeorar el delicado estado de salud del Viserión. El peligro del este venía de los hombres, tuvieron que atravesar la Bahía Usher, también aliado de los Madden (por el matrimonio del rey del Valle con una de las hijas del señor de los constructores de barcos), afortunadamente, no se produjo el ataque, las gentes de la Bahía eran tímidos pescadores, constructores y marineros y no querían enfrentarse a las flechas negras de los 'elfos'. Una vez dejada atrás la Bahía Usher tuvieron que adentrarse en la península de las tierras de Vero para dar...

Los Antiguos Clanes (parte I)

Ayla recordaba perfectamente el día que su padre la llevó por primera vez ante el Consejo de Ancianos. Acababa de cumplir los seis años, cuando aquella fría mañana de invierno, la que tía Eli la levantó a toda prisa de la cama. La esposa de Svend entró en la habitación de piedra y madera dando gritos de buenos días, deposito una bandeja con comida en la mesita y encendió la chimenea. A la pequeña le costó trabajo abandonar la calidez de sus pieles para enfrentarse a la gélida brisa matutina de Halogala. Elisabetha abrió las cortinas para que entrase la luz, pero no sirvió de mucho, los rayos del sol apenas habían comenzado a rozar los tejados de las cabañas de Malmö. “¿Por qué la levantaba tan temprano?” se preguntaba la jovencísima Ayla tapándose la cabeza con las mantas de piel de zorro. Tía Eli era una mujer bajita y regordeta, Ayla no recordaba haberla visto jamás sin su moño y su delantal. Tenía fama de ser la joven más hermosa de Isla Corazón, pero los abortos, el embarazo y el ...