Asaliah vigilaba con mano dura a Brandon y a Rose, atrapados en la pequeña cabaña de campo de Dakota del Norte. Brandon abrazaba a su hermana y miraba con desprecio al ángel de alas negras. -Se lo que piensas Brandon Gordon, y esas palabras son muy feas y me ofenden- murmuró Asaliah mientras observaba el funcionamiento de un reloj de mesilla- Lo hago por vuestro bien. Cuando resuelva como robarle la Gracia a los demonios, le quitaré el sello a Rose y volveré a mi hogar. ¿A caso crees que a mi me gusta tener que cuidar de dos simples humanos? Soy un guerrero, no una niñera... Un soplo de viento sorprendió a los chicos y al ángel, la casa tembló y las luces parpadeando. Asaliah conocía lo que sucedía. De repente, en la habitación apareció otro hombre, esta vez muy joven, de apenas unos veinte años, cabello y ojos claros, pero el mismo traje que Asaliah, y con unas radiantes alas blancas, que solo él y Rose podían ver. El de las alas negras se quedó perplejo al observar al nuevo ser c...
La Grandeza nace de los Pequeños Comienzos.