Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como como entrenar a tu dragón

La princesa de las cenizas

La melodía de Val era tan triste, pero a la vez tan hermosa que toda la tripulación se mantenía en un silencio espectral para poder escucharla. El drakkar con el skrill pintado en la vela mayor, atusaba suavemente las olas como un recién casado acaricia por primera vez los cabellos de su esposa. La princesa Valdir parecía más un fantasma que una doncella recién prometida. Envuelta en una capa y con la capucha cubriéndole la cabeza, tenía la mirada perdida en la oscuridad de la popa. De sus labios nacía una canción sobre una solitaria reina, obligada a dejar todo lo que ama por proteger a su familia, y condenada a vivir eternamente sola en un palacio de cristal. Al contramaestre de Dagur se le cayó una lágrima al imaginarse a la solitaria reina vagando entre sollozos en su solitario palacio de cristal. Todos los marineros estaban engullidos por la voz de la joven, el capitán por los pelos no esquiva un traicionero aguijón de roca que surgía semioculto entre las olas. Todos los marineros...

La Flor del Invierno

Los primeros días de primavera en Mema eran los más esperados por los habitantes de la basta aldea. Después de pasar casi seis meses ocultos bajo la nieve, los primeros brotes verdes que aparecían resplandecientes, sobre el acumulado manto blanco eran un regalo para la vista. Las ovejas salían a pastar y los hambrientos lobos y los traicioneros zorros árticos se ocultaban por fin, de los ojos de los campesinos. Los yaks comenzaban a dar leche y los huevos se volvían más grandes y sabrosos. Svend el silencioso pronto empezaría a arar los campos: ya casi podían olerse las coles hervidas,  las coliflores gratinadas, las acelgas hervidas, las endibias y los rábanos... que darían un toque verde a la estricta dieta de proteínas que llevaban los vikingos. Después de pasar meses encerrados entre las brasas de la Gran Sala, los jóvenes se morían por salir, por montar y sobrevolar los acantilados con los cabellos al viento, correr por los prados, prácticas con las hachas, nadar, jugar, pelea...