Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Obsesion

El Profesor VII

Era feliz, no recordaba ser tan feliz desde que me casé con Susan. Habíamos dado un paso a nuestra "relación" si se podía llamar así. Ayla era una joven alegre, sonriente, tímida cuando no la conocías, pero capaz de enamorar a cualquiera cuando cogía confianza. No nos veíamos cada tarde, para no levantar sospechas, pero si varias veces a la semana Ayla Hurst picaba a la puerta de mi solitario apartamento y daba vida a esa oscura casa. Hacíamos el amor, creo que en apenas unas semanas lo habíamos hecho ya en todas las habitaciones de mi apartamento. Después ella preparaba café, charlábamos un rato, ella no era demasiado abierta como para hablar de su vida privada, tampoco yo le contaba demasiado acerca de mi. Pero hablábamos, y ella se reía, y yo sonreía. Luego yo me ponía a trabajar y ella a estudiar, en silencio, pero apenas a unos metros el uno del otro. La miraba de vez en cuando, tumbada boca abajo sobre mi cama, repasando los apuntes, mordisqueando la punta del lápiz, ...

Cosas entre Hermanos

De repente, todo cambió para el príncipe heredero, su padre estaba de vuelta, y desde la llegada de su hermana al templo de la Orden Blanca, el joven Hayden había perdido todo el protagonismo del que había gozado desde su infancia. Apenas conocía a su padre, era solo un bebé cuando la guerra estalló y fue puesto bajo la custodia de la Orden. Asgard había puesto todas sus esperanzas en él, las gentes luchaban por él, por devolver la corona al legítimo heredero, al descendiente de los Fundadores, al único hijo de Thor... Sin embargo, desde la llegada de Ayla al templo, todo había cambiado, ella entendía a las gentes, había crecido entre granjas y campesinos. No la veían como la típica princesa elitista, siempre seria y elegante ante el pueblo. Sonreía, Ayla sonreía, no se avergonzaba de mostrar sus emociones en público, a pesar de las insistencias de su institutriz. Esos pequeños gestos, las sonrisas, las lágrimas, acercaban a Ayla al pueblo, era una más, no un miembro de la realeza que...

El Profesor V

Me quedé mirándola perplejo, se puso muy seria, más de lo normal. Desapareció aquel misterio que la rodeaba, que la hacía tan irresistible a los ojos de tantos. Solo era una niña, una niña desnuda, apenas cubierta con una sábana, que me miraba con unos ojos grandes y verdes suplicándome. Suplicándome algo que aun no sabía... -¿Te sucede algo? ¿Te encuentras bien?-le pregunté mientras me ponía las gafas -Henry, esto tiene que acabar. Drew me ha hecho ver, me ha hecho ver cosas. No está bien acostarse con el primero que se te insinúa, y mucho menos con un profesor. Hacer el amor, tiene que ser algo muy especial entre dos personas, algo muy bonito... Y entre nosotros no sucede nada Henry, somos dos personas que se acuestan juntas, pero no hacemos el amor. No pienso en ti cuando estamos juntos, es solo sexo. Y me estoy dando cuenta de que no quiero eso, no, ya no... Quiero estar con alguien especial, tener por fin una relación de verdad. Salir a cenar, ir al cine... No se... Cosas así....

El Profesor II

Llamé al timbre, primero segunda, como decía la nota, "¿quién es?" dijo una voz alterada por el micro del telefonillo. No me atreví a contestar, supongo que ella lo sabía y apretó el botón. Subí las escaleras hasta el primer piso y Ayla me abrió la puerta... -Profesor Landom... -susurró -Por favor, solo Henry... -¿Qué haces aquí? -No has venido a clase, ¿estás bien? -Si, si... tenía revisión con el dentista. ¿Cómo has sabido donde vivo? -Tu amiga dejó una nota encima de la mesa que "enviase los apuntes a esta dirección". Ella rió tímidamente - ¿Eso es mío?-señaló la bufanda que llevaba en la mano... -Sí, te la olvidaste el otro día en mi despacho- se la tendí y ella la cogió sin hacer más preguntas -¿Te apetece un café?- tendría que haber dicho que no, darme la vuelta e irme a mi casa como si nada hubiese pasado. Pero estaba allí, devolviéndo una bufanda a una alumna con la que solo pensaba en acostarme con ella. -Por supuesto. Sirvió dos ta...

El Profesor

"¿Por qué no me la quito de la cabeza? ¿Qué me pasa? Llevo años dando clase y jamás me había ocurrido  algo así... Vamos Henry, estás muy solo, solo necesitas un poco de amor, ¿pero por qué de ella? Es una alumna, apenas tiene diecinueve años, ¿por qué te llama tanto la atención? No es la chica más guapa del mundo, sin duda has tenido alumnas más bonitas... Pero su mirada, sus ojos verdes, que me miran, y me dedican toda su atención, a mí, a Henry, 42 años, divorciado, profesor. ¿Por qué me mira de esa forma? Te estás emparanoiando, te mira porque eres el profesor y porque tiene que prestarte atención. Venga, ahora relájate y entra en clase.... Mírala, allí está, sentada en la tercera fila. Ni muy lejos ni muy cerca. Hoy se ha recogido el pelo, pero unos mechones juguetean en su cara. ¡Que bonita es! Ese jersey le queda realmente bien, le resalta el busto. Vamos Henry, céntrate, tienes que dar la clase..." Di la clase con toda la normalidad que pude. Ella escucha y toma apu...