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Mostrando las entradas etiquetadas como brown town

Capítulo VIII: Matt y el Cazador

[El cazador estaba furioso, afilaba su rudimentaria lanza junto al fuego de su pequeña choza. A sus pies descansaba su viejo lobo gris, lleno de magulladuras, el lobo castaño de su hermano lo había atacado para hacerse con el liderato de la manada. La bestia se lamía las heridas, el cazador le acarició afectuosamente la cabeza, y el animal le devolvió la muestra de cariño lamiéndole los dedos. Estaba enfadado con su hermano, con su padre, con el mundo… La caza no había sido buena aquella temporada, ni tampoco la cosecha, el cazador tenía a su cargo un buen grupo de gente al que alimentar y el invierno estaba cerca… Pensó en las palabras desafiante que le había dedicado su hermano y en la expresión de decepción en el rostro de su padre, desde que había vuelto a la manada de su viaje en solitario, todo había cambiado: su hermano se había hecho con el puesto que le correspondía como mano derecha del líder, nadie lo miraba como antes, infundía respeto, orgullo… ahora solo infundía pena, a...

Capítulo VII: Pequeños Comienzos

El agradable contacto del sol en la cara no ayudaba a desperezarme, había dormido tanto que ni siquiera sabía si ya caía la tarde o aún era mediodía. El viento me revolvía el pelo y se me metía en los ojos, impidiéndome ver con claridad la altura del sol ni el color del mar. Las furiosas olas alaskeñas chocaban con fuerza contra el viejo casco del Integrity, pero éste las cabalgaba rompiéndolas en mil trocitos de espuma blanca. Me apoyé en la baranda e intenté contemplar el cielo y el mar: el sol se alejaba por el horizonte: “ya es media tarde y el tiempo es favorable, no debe quedar demasiado tiempo para atracar”. El resto de la familia había buscado algún pasatiempo que hacer durante el trayecto entre Hoonah y Juneau. Observé a Matt en la popa del barco, no muy lejos de mí: los rizos del pelo se le metían en la cara y las gafas verdes sobre la cabeza no paraban de resbalárseles. Estaba haciéndose un lío desenredando unos cabos, yo debía estar ayudándolo, pero preferí hacerme la pere...