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Mostrando las entradas etiquetadas como blogger

Ausente

Como muchos ya sabréis, mi madre no ha logrado superar la enfermedad que padecía, y falleció la semana pasada después de dos largos meses de lucha. Ahora que ya hemos superado el velatorio, el funeral y todas las visitas de mis familiares, mi hermana, mi padrastro y yo estamos más tranquilos, habituándonos a nuestra nueva estructura familiar sin ese pilar tan imprescindible que era mi madre. Como mi padre biológico también falleció cuando era una niña, acabo de asumir la responsabilidad de mi hermana menor, que está a punto de cumplir los diecisiete años, eso implica tener que estar detrás de ella tal y cómo hacía mi madre, recordándole que ordene la habitación, que prepare el equipo de fútbol, que recoja sus cosas... Y ejercer de taxista, adaptándome a sus horarios hasta que empiece el colegio, momento en el que contaré con más ayuda y podré seguir con mi rutina universitaria y mis estancias de prácticas. Tengo el blog abandonado por todo el jaleo que estamos teniendo en casa, con...

Carta a papá

Querido papá, Como cada 17 de febrero desde hace ya, once años, me encuentro aquí, sentada delante del ordenador, con los ojos empapados en lágrimas, preguntándome por qué no estás aquí y con la esperanza de que si grito tu nombre muy alto, asomarás la cabeza por la puerta para preguntarme si estoy bien. No me gustan nada estas fechas, son días fríos y tristes, días nublados, solitarios… Días en los que mi mente se llena de preguntas que jamás se responderán, días en los que te echo más de menos. Solo me consuela la llegada de la noche: meterme en la cama y llorar a oscuras. Entristecerme, llamarte a gritos como cuando era niña… Necesito hacerte muchas preguntas, necesito tu guía, tu experiencia, tu consuelo y tus sonrisas. No puedo evitar hacerme un montón de preguntas: ¿Estarías orgulloso de mí? ¿De las decisiones que he tomado? ¿Hacia dónde va mi vida? Yo no lo estoy, no hago más que cometer un fracaso tras otro, caerme, levantarme y volver a caer, porque no he encontrado t...

Capítulo XI: The Hunter

La ola de placer se intensificó en cuanto noté los dientes de Matt pellizcarme suavemente. Arqueé la espalda y las piernas me temblaron, no contuve el gemido y dejé que mi voz deleitase los oídos de él. Apreté los muslos en torno a su rostro y sentí como sus labios devoraban los míos: primero lentamente, después aceleraba el ritmo y solo utilizaba la punta de su lengua. Luego despacio otra vez y utilizando toda su boca, en alguna ocasión se ayudó un poco de los dedos. Era curiosa la sensación que despertaban en mí el tacto de esos dedos tan ásperos en una zona tan fina. Los dientes otra vez: aplicando la fuerza justa para que no me hiciera daño, pero la suficiente como para activar todas mis terminaciones nerviosas. Su lengua giraba en diversas direcciones: en movimientos rápidos hacia arriba y abajo o en círculos más lentamente. Cuando volvió a utilizar todos los labios ya no le permití parar, empujé la cadera contra su rostro y agarré con fuerza la tela del saco de dormir para no so...