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Mostrando las entradas etiquetadas como Fandom

Ayden VII

-¿Podemos hablar?- Dean salió al porche de la casa de Bobby, donde Ayden miraba las estrellas apoyada en la vieja baranda de madera- Escucha Ayden, se que estás enfadada, pero Cas, ya no es Cas... Nos ha traicionado, por eso le encerramos en el círculo de fuego. A mi también me ha sentado mal, joder, era mi amigo. Y ahora es un monstruo.- Ayden no desviaba la mirada del cielo, como si Dean no existiese- Debes olvidarte de él, Ayden. Se que sientes algo muy especial por él. Pero ya lo hemos hablado... Sam no está bien, debemos centrarnos en cuidar de él y que se recupere lo antes posible. Y Cas... Cas es un ángel, sabes desde hace tiempo que no podía ser. Él es inmortal, tu no. Por mucha gracia de arcángel que te hayas tragado, algún día morirás y Cas, no... Ayden... ¿Me estás escuchando?- la joven desvió la mirada, una sólida y cristalina lágrima recorrió su mejilla, a Dean se le partió el alma- Lo siento mucho Ayden, eres aún muy joven... Algún día lo entenderás. -Eres tú el que no ...

Ayden VI

La joven traumatizada entró llorando en la enorme casa blanca en la que vivía con sus padres en aquel barrio de ricos y burócratas. Dio un portazo al entrar por la puerta principal y sobresaltó a su madre, que se encontraba en el salón cuidando de sus orquídeas... -¿Ayla? ¿Ayla, cielo, qué pasa?- preguntó la mujer asustada al ver a su hija entrar de esa manera en la casa.- ¡Oh dios mio! ¿Qué te ha pasado? ¿Por qué llevas la ropa tan sucia? ¿Ayla? La muchacha apenas le dirigió una mirada de lástima mientras subía las escaleras a toda prisa y se encerraba en su habitación con cerrojo. Su madre picó a la puerta insistiendo que la dejara entrar, pero la chica se negó. -Estoy bien mamá, de verdad. Pero por favor, necesito estar sola... -Está bien, pero ya hablaremos de este comportamiento tan inmaduro durante la cena, con tu padre. Una futura doctora no puede tener este tipo de rabietas. La escuchó descender por las escaleras, y Ayla (o Ayden) suspiró profundamente mientras abraza...

Ayden V

Castiel cayó de rodillas en la habitación del motel, sujetándose la cabeza con ambas manos. Cerró los ojos con fuerza y contuvo su alarido de dolor. -¡Cas!- gritó Dean mientras ambos hermanos corrían en su ayuda y le ayudaban a levantarse- ¿Estás bien? ¿qué te ocurre? -Se trata de Ayden, me, me esta rezando, me está pidiendo ayuda... Dean y Sam intercambiaron una mirada. -¿Entonces nos recuerda?- balbuceó Sam -No lo se- dijo Cas sujetándose la cabeza- Pero está protegida con símbolos enoquianos, y eso me perjudica. -¿Puedes localizarla? -Si, pero dudo mucho que pueda entrar. -Para eso estamos nosotros, ¿verdad Sammy? Dean golpeó con fuerza el maletero del Impala, estaba oscuro, detrás de ellos se encontraba la vieja fábrica abandonada, protegida contra los ángeles y rodeada de demonios. -¡Qué típico de Crowley!- exclamó Dean al ver el lugar- fábrica, secuaces y herramientas de tortura. Espero que por su bien no esté ahí dentro, sino te juró por mi hermana que le cla...

Ayden IV

La joven no entendía nada, hacía apenas unas horas era una chica normal y corriente de Dakota del Norte. Estudiaba ciencias, salía con sus amigas, iba al cine con su novio... Pero aparecen esos dos muchachos y el hombre con gabardina para trastornarle la vida. Y ahora, estaba atada y amordazada en una silla metálica. El hombre con traje negro que se la había llevado afilaba un cuchillo tranquilamente mientras silbaba una alegre canción. Dejó el cuchillo en la mesa junto a otros instrumentos de tortura y se puso un delantal. -Es para no mancharme el traje- afirmó sutilmente- es de Versace. Se encontraban en un viejo almacén abandonado, los lugares predilectos de Crowley, probablemente el mismo lugar donde torturaron al pobre de Samandriel. Las paredes estaban repletas de símbolos antiángeles, y el lugar custodiado por una guarnición de demonios. La joven consiguió quitarse la venda de la boca y suplicar al rey del Infierno. -¡Yo no te hecho nada! Solo soy una chica normal... ¿Qué...

Ayden III

Los Winchester llevaron a la joven a su motel. Ayla era una chica buena, no solía irse con desconocidos, pero esos dos chicos le inspiraban confianza, como si les conociera de toda la vida... Hablaron a Ayla sobre la caza, los ángeles y los demonios, sobre la profecía... Pero la chica, más que recordar empezó a asustarse. Monstruos, muerte, pesadillas... Ayden se había suicidado huyendo de ello y ahora querían que regresara. La joven se apartó de la mesa de un salto, con lágrimas en los ojos...  -¡Jamás seré como esa chica, jamás!-repitió en voz alta -Ayden, por favor, te necesitamos...-exclamó Dean -Deja de llamarme así, me llamo Ayla, Ayla Hurst. ¡No soy ni jamás seré Ayden Winchester! Sam se levantó y agarró a la joven por los hombros, mientras la obligaba a mirarle a los ojos... -Ayden, se que estás allí dentro... Por favor, regresa con nosotros. -¡Suéltame!- se revolvió Ayla y retrocedió asustada hasta chocar con un cuerpo. -Sam, déjala.-ordenó Cast...

Ayden

Dean recogió los dos vasos que la camarera le tendía y le sonrió como solo él sabía hacerlo. La joven se sonrojó. Dean se dio la vuelta y se dirigió a la mesa donde estaba Sam husmeando con su ordenador... Dean le tendió su vaso y Sam lo cogió sin apartar la mirada de la pantalla -¿Encuentras algo?-preguntó el hermano mayor -Nada, ni cortes de electricidad, ni luces muy fuertes, ni pitidos anómalos... Nada de nada, es como si los ángeles jamás hubiesen existido. Dean sorbió café y miró seriamente a Sam... -Pues mira, casi que lo prefiero. Si no hay ángeles podremos volver a nuestra "aburrida" vida de caza... Sam- Dean miró a lo lejos, perplejo, como si acabase de ver un espíritu, o algo peor... -¿Qué pasa? ¿Dean?... -se extrañó el pequeño al ver la cara desencajada de su hermano. Dean señaló con un dedo tembloroso a una mesa del fondo. -Mira esa chica, ¿no te recuerda a alguien? Sam observó a una muchacha rubia que esperaba sentada en una mesa, envuelta en un...