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Mostrando las entradas etiquetadas como Ayla

Los Jinetes

Una soleada mañana de primavera amanecía lentamente en la fría isla de Halogaland, una boscosa isla en el rincón más al norte del, como no, Mar del Norte. En una de sus escarpadas costas, se alza, sobre los acantilados la aldea de Malmö, conocida por forjar a los mejores jinetes de dragones de la Tierra. El suave amanecer recorre las casas de piedra y las chimeneas humeantes, todo está silencio, en calma. El viejo pastor se levanta perezosamente para cuidar a sus ovejas, el agricultor se prepara para cultivar sus tierras y el joven herrero empieza a preparar su taller para forjar las armas de tan respetables guerreros. Solo hay una casa que está agitada desde antes de la salida del sol. Se trata de una preciosa y gran casa, situada a escasos metros del resto de la aldea, en su portal cuelga el cráneo de un gran dragón de afilados cuernos. Es el hogar de Haakon Adger, líder y poderoso jefe de la aldea de Malmö, gran jinete, mejor guerrero y justo gobernador. Además proviene de una de l...

Ayla y Ren

Ayla despertó por la mañana temprano, cuando la luz del sol entró por las ventanas del Palacio de Cristal de Aylania. Ya no estaba con la resistencia en los Bosques del Oeste, estaba "en casa". Había llegado la noche anterior, custodiada por Obi, como acuerdo de paz entre Hayden y Loki. Ella, la princesa legítima de Asgard se casaría con Ren, el hijo bastardo de Loki, y así se juntarían las dos lineas monárquicas asgardianas que habían traído la guerra al pueblo. La joven se había mostrado contraria a la idea de casarse con un desconocido pero Obi y Aysel la habían convencido alegando que era lo mejor para Asgard. La chica miró a su alrededor, era una amplia habitación, decorada con colores claros, el suelo de mármol blanco y las cortinas rosa crema, con zócalos de oro en las paredes. A Ayla, la decoración le recordó al del Palacio de Dirdam, así que dedujo que se hallaba en los aposentos que antaño habían pertenecido a la princesa Anastasia, su difunta madre. Junto a los e...

Cosas entre Hermanos

De repente, todo cambió para el príncipe heredero, su padre estaba de vuelta, y desde la llegada de su hermana al templo de la Orden Blanca, el joven Hayden había perdido todo el protagonismo del que había gozado desde su infancia. Apenas conocía a su padre, era solo un bebé cuando la guerra estalló y fue puesto bajo la custodia de la Orden. Asgard había puesto todas sus esperanzas en él, las gentes luchaban por él, por devolver la corona al legítimo heredero, al descendiente de los Fundadores, al único hijo de Thor... Sin embargo, desde la llegada de Ayla al templo, todo había cambiado, ella entendía a las gentes, había crecido entre granjas y campesinos. No la veían como la típica princesa elitista, siempre seria y elegante ante el pueblo. Sonreía, Ayla sonreía, no se avergonzaba de mostrar sus emociones en público, a pesar de las insistencias de su institutriz. Esos pequeños gestos, las sonrisas, las lágrimas, acercaban a Ayla al pueblo, era una más, no un miembro de la realeza que...

Sola...

Ayla avanza a través de la tormenta de nieve, con una mano agarra fuertemente las riendas de su caballo, mientras que con la otra sujeta a su hija, envuelta en una manta y sujeta sobre su cadera, arropándola con su capa. Ha metido a Iolaus dentro de uno de los cestos de carga del corcel, arropado con una manta y protegido del frío del viento, pero teme que el animal se asuste y eché a correr, lastimando al niño. Avanzan pesadamente por la nieve, que le cubre casi las rodillas, pronto no podrán avanzar y quedarán atrapados. Pero de repente, Ayla reconoce un paisaje familiar, aunque cubierto de blanco, es inolvidable... El castillo de piedra se alza delante de ella, hacía muchos años desde que lo pisó por última vez, y lo hizo con el mismo caballo y con un bebé en brazos... El lago estaba congelado y con la nieve lo cruzaron sin darse cuenta. Luces anaranjadas parpadean en el interior, Ayla recordaba el castillo de Loki como un lugar frío y solitario, pero no podía ser más frío que el ...

El Profesor IV

La tomé sobre mi regazo y le bese el pecho, la apreté con fuerza hacia mi mientras me desacía en olas de placer. Le mordí el cuello para sofocar el potente gemido que su cuerpo me había provocad.  Apreté su torso blanco aún más contra mi pecho desnudo y moreno y estallé. Pero ella no, porque ella ya no estaba, la estaba perdiendo y tenía miedo, no, me aterrorizaba perderla. No volver a ver su cuerpo desnudo, acariciar sus pronunciadas curvas, sentir su respiración agitada cuando la tocaba, como se humedecía al contacto con mis dedos... Su sabor, mi lengua en su boca, explorando cada rincón, morder su cuello cuando me excitaba. Explorar sus secretos más íntimos, ese tesoro que ocultaba entre dos sensuales muslos. Había sido de otros antes, pero ahora era mía, y me la querían quitar. Ese chico... ¿qué tiene él que no tenga yo? Se que tiene 23 años menos. Pero yo tengo el don de la experiencia, conozco su cuerpo, se que hacer para contentarla, donde tocar, donde acariciar, donde la...

El Profesor III: celos

Durante las siguientes semanas seguí acostándome con Ayla, ella cada día se habría más a mí... Estaba muy sola, y se sentía muy sola. Yo la quería, la quería para mí. Pero ella, ella solo me hacía el amor y me hablaba... Era su amante y su psicólogo, pero ella no era mía, y yo quería que fuese mía, y solo para mí. Una mañana la vi llegar a clase, con su carpeta y su mochila, como cada día. Miraba el suelo, distraída, evitando las miradas de sus compañeros, de repente un chico alto y rubio tropezó con ella, a Ayla se le cayeron las cosas y ambos se agacharon a recogerlas. Tuve que contenerme para no ir a ayudarla, nadie podía saber que quería que fuese mía... Pero tendría que escarmentar a ese chico, nadie podía tocar a Ayla... Mientras ambos estaban en el suelo el muchacho la miró, soltó la carpeta y se alejó. Ayla se quedó en el suelo, cogiendo sus cosas, con el cabello ocultándole medio rostro. Otro chico con gafas, al que había visto a menudo con ella, se acercó rápidamente cuand...

Ayla entrega a Ioalus

Cuando la joven madre llegó a la granja que le había indicado Eleonor, no encontró a nadie, ni a Iolaus, ni a Brujo ni a nadie... Se quedó paralizada delante del edificio medio derruido, su hijito se revolvió entre sus brazos y Ayla lo meció para que se durmiera... Unas lágrimas le resbalaron por las mejillas. ¿Dónde estará, Iolaus? le preguntó a su pequeño. -En esta granja no vive nadie desde hace tiempo... - dijo una voz a sus espaldas. Ayla se dio la vuelta, le había respondido un anciano mellado, vestido con ropa vieja y apestando a estiércol- Hace muchos años vivía una mujer con su hijo, pero hace mucho que se marcharon... Ayla le dio las gracias mientras unas lágrimas cristalinas le recorrían las mejillas. -¿Te encuentras bien? ¿Puedo ayudarte?-dijo el anciano conmovido -No, muchas gracias- respondió ella intentando sonreír- Es solo que... Estoy buscando a alguien, y esperaba encontrarlo aquí... -Si buscas a alguien, seguramente se encuentra en la boda del Condesa de Or...

El Profesor II

Llamé al timbre, primero segunda, como decía la nota, "¿quién es?" dijo una voz alterada por el micro del telefonillo. No me atreví a contestar, supongo que ella lo sabía y apretó el botón. Subí las escaleras hasta el primer piso y Ayla me abrió la puerta... -Profesor Landom... -susurró -Por favor, solo Henry... -¿Qué haces aquí? -No has venido a clase, ¿estás bien? -Si, si... tenía revisión con el dentista. ¿Cómo has sabido donde vivo? -Tu amiga dejó una nota encima de la mesa que "enviase los apuntes a esta dirección". Ella rió tímidamente - ¿Eso es mío?-señaló la bufanda que llevaba en la mano... -Sí, te la olvidaste el otro día en mi despacho- se la tendí y ella la cogió sin hacer más preguntas -¿Te apetece un café?- tendría que haber dicho que no, darme la vuelta e irme a mi casa como si nada hubiese pasado. Pero estaba allí, devolviéndo una bufanda a una alumna con la que solo pensaba en acostarme con ella. -Por supuesto. Sirvió dos ta...

París Destruída

En honor a las víctimas de París, sigue la historia de Ayla y Enjolras justo después de la masacre de julio de 1832. "Los oficiales de Javert han colocado los cuerpos de los estudiantes en línea. La entrada a la plaza de Saint Michel se ha llenado de carruajes, carruajes demasiado lujos para andar por aquella parte de la ciudad. Los familiares de los estudiantes se avalanchan sobre la plaza en busca de sus seres queridos, con la esperanza de que haya sobrevivido alguien. Lamentos, gritos, mujeres que se empapan en sangre abrazando los cuerpos de sus pequeños. La plaza de Saint Michel está totalmente destruida, no queda nada de la barricada de la libertad, se ha manchado con la sangre de aquellos que luchaban por sus sueños. Las balas han acabado con ella, con las esperanzas de un pueblo. Javert observa la escena pasivamente, sus impecables botas descansan suavemente sobre un charco de sangre. Han muerto muchos chicos, y no solo estudiantes, campesinos, artesanos, pobres ciuda...

La Barricada II

El otro día, ojeando las visitas me di cuenta de que La Barricada es una de las entradas más leídas, quizá por qué fue la primera vez que compartí las historias de Ayla, o por el morbo de la situación con la muerte del niño en brazos de su hermana. Pues bien, he decidido seguir este artículo allí donde lo dejé en La Barricada, recordamos, Ayla va en busca de Gavroche que se ha unido a la revuelta de los Amigos y una bala perdida le alcanza mientras construyen la barricada. El pequeño muere al amanecer en los brazos de su hermana, rodeados por el abrazo protector de Enjolras. "Los cascos se detienen al otro lado de la barricada, una voz rompe el silencio de la madrugada parisina: -¡Os habla el ejército, ahora escuchad! Se os acusa de traición a la corona y a todo el pueblo francés. Rendiros ahora y tendréis un juicio justo. Tenemos orden de disparas si os resistís. ¡Rendiros, no seáis idiotas! Los Amigos se miran entre si, esperan una señal de su líder. Enjolras mira a Ayla,...

Los Muelles

Ayla espera en su lugar en los muelles, bajo su barco, como cada noche después de que la despidieran de la fábrica. Pero hoy es diferente, no puede sacar de su mente al joven Enjolras Pontmercy, que cantó para ella y al que casi besa... Se siente avergonzada, engañada, ¿se merece un muchacho de alta cuna ser besado por una prostituta? Cada día se parece más a la escoria con la que trata, cada día se parece más a Éponine, utilizando a los hombres en su propio beneficio, o a Thénardier haciendo  lo que haga falta por un puñado de francos... ¿Es así como es Ayla? ¿Son esos los valores cristianos que le inculcó su madre? La vieja que siempre hace una oferta por el pelo de Ayla esta noche no ha aparecido, la chica se pregunta dónde está, cualquier cosa le puede haber pasado, cada noche ocurre algo en Los Muelles. Pero él si que está, oculto bajo su tricornio y su uniforme militar, se acerca decidido hacia ella. Ayla mira a su alrededor asustada, buscando una ruta de escape. "Hoy no...

Somos De Mundos Diferentes

Ayla caminaba penosamente hacia casa. La oscuridad se cernía sobre ella. Con cada paso, sus pies descalzos sentían clavarse mil agujas congeladas. El viento le cortaba la cara y el busto, apenas cubierto con un fino manto. Avanzó silenciosa y desapercibida por la taberna de Thenardier. Se sentía sucia y asqueada consigo misma, con el único deseo de tirarse al Sena y limpiar para siempre esa repugnante suciedad que se le pegaba al cuerpo y al alma. Cuando entró por la puerta del pequeño apartamento, Gavroche estaba mirando por la ventana, cuando el chico la vio empezó a agitarse nervioso por la habitación, mirando sucesivamente a Ayla, a la ventana y al suelo. -¿Qué te pasa pequeño?-preguntó la joven -Yo, yo... -tartamudeaba el chiquillo- Yo tengo una sorpresa para ti. Ven a ver, corre.-Gavroche la tomó de la mano  la arrastró hasta su cama- Asómate, ya verás... Ayla se asomó por la ventana y observó el paisaje. Una niebla espesa cubría los tejados de París, pero justo delant...

El Corazón de Ayla

Ayla tiene el corazón roto, el recuerdo de su hermano sigue demasiado presente en ella. Era su todo, vivía para él, y sin Gavroche Ayla está rota. Su mente le dice que ya es hora de superarlo, el tiempo ha cerrado las heridas, pero las cicatrices permanecen, el simple roce ya le hace recordar la suave risa de Gavroche, sus tiernas manitas, sus preciosos ojos azules, su cuerpecito cálido al que se abrazaba por las noches... Pero el cuerpo de Gavroche se enfría, y se vuelve rígido y pálido, se le escapa la vida con cada ínfimo aliento que espira... "Mi niño, mi Gavroche, ¿por qué has tenido que dejarme sola?" El corazón de Ayla llora, se derrumba, su profunda fe consigue recomponer los cimientos, "Está en un lugar mejor Ayla" le dice la conciencia católica que su madre implantó en ella a muy temprana edad. Pero no es la única que quiere recomponer el corazón de Ayla, los sentimientos hacia Enjolras también están allí, discretamente, en silencio, recogiendo pedacitos...

La Noche en el ABC

Cuando las luces de la calle empezaban a brillar el Café ABC quedaba vacío, solitario, silencioso, desaparecía el nido de la Revolución, aquel rincón lleno de esperanzas y sueños y volvía a ser un simple café. Los estudiantes regresaron a sus atareadas vidas aristócratas y el pequeño Gavroche se había retirado a su pequeño apartamento. Pero esa noche, una pequeña lucecilla resplandecía en el segundo piso del ABC, Enjolras Pontmercy, el líder de los Amigos seguía ahí. Grantaire se percató de que su amigo no había salido con ellos y volvió a buscarlo. Lo encontró sentado en una silla, con una velita encendida y un papel en blanco sobre la mesa. -Enjolras, -le llamó- ¿Qué haces todavía aquí? Pensé que habías venido con nosotros, vamos a los Muelles, ¿no te apetece un ratito de buen vino y mujeres bonitas?- dijo el muchacho con una botella en la mano y sonriendo con picardía. -Me temo que hoy no mi querido amigo, id vosotros y disfrutad, ya nos veremos mañana. Grantaire corrió hacia...

Ayla's Moment

Sometimes, I need an Ayla's moment, when I'm very boring in class, o when I need these extraforce, a little bit moment of creativity... but she doesn't apper, she appears in the best moment possible, when I'm not waiting her. In a few days ago, she appears me for telling me a story, a story about a legendary princess: In a far away kingdom, lives a king, king Thor II, and he was very worried because his wife, Anastasia hasn't got a baby. But, one day, like a miracle, queen Anastasia's been pregnant. She has got two babies: Ayla and Hayden, the laws of Asgarf were clear: not a girl in the throne, for this reason, king Thor lies about the birth of the children: Hayden was the first, and Ayla, the second, and the Court in silence. But the problems doesn't finish in the birth, king Thor's children have been difficult since the first moment: Ayla was a rebel girl, she wanted be a princess, she liked ride a horse, and learn to fight. She hated dancing cl...

El Día Después

Una triste música resuena en su cabeza, es la canción que tararean las mujeres cuando van a lavar al Sena. Su visión es borrosa, apenas distingue las figuras que le rodean. Enjolras empieza a balbucear y a ponerse nervioso, un agudo dolor le perfora el costado y grita. Una mano cálida le acaricia el rostro y le limpia el sudor de la frente con un paño húmedo. -Shhh, cálmate, ya pasó todo- le dice una suave voz. Enjolras no tarda en reconocer que se trata de Ayla, -¿Ayla? ¿Eres tu? -Enjolras palpa a ciegas el aire en busca de la joven. Ella sujeta sus manos entre las suyas. -¿Qué ha pasado? ¿Y la barricada? El joven se frota los ojos y empieza a ver con claridad, está tumbado en un camastro de madera, semidesnudo, Ayla está sentada a su lado, vestida con una camisa blanca y una falda, y un manto sobre sus hombros desnudos, su larga melena ha desaparecido, ahora los simpáticos y lacios mechones rubios le acarician la nuca. -¿Dónde estoy? ¿Qué le ha pasado a tu pelo? ...

Who is Ayla Hurst?

Who is Ayla Hurst? It's a very good question, sometimes even I, doubt who is she... For me Ayla means everything. It's my force, it's the person who I run when I need to scape of this horrible world. I am lonely girl, It's very dificult to me speak with other people, make friends, feel me loved... so for this reason I created Ayla, Ayla is a strong girl, she is lonely too, but she has a family that she loved her. She is sensitive, and she cries easily, but her friends don't care if she cries because she adore her. She is a leader, she is a very inteligent girl, villiants don't fool her easily, her debility are children, her bigest wish in the world is to have a baby, she has a lot of love, and she need someone who give it. Ayla is a beautiful girl, with straight and blond hair, she is slim but very strong. She has got very long and pretty legs that use to be the best horse rider in the world. Ayla's got a white and perfect skin, a beautiful green-brown...