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El Fin de los Adger (Parte II)

La Roca era un islote de piedra volcánica situado al noreste de Halogala, en línea recta desde la Fortaleza de las Escamas. El paso de los años y los vientos que chocaban contra los acantilados habían transformado el relieve pedreagoso de la isla en una superficie totalmente llana, capaz de sostener a un ejército de 1000 dragones. Ayla sobrevolaba La Roca montada en Gorgonea, con Ryden maniatado a su espalda, unos metros por detrás Acamar y Robb la seguían de cerca, e iban acompañados por sus doce jinetes más leales. Desde los cielos, la joven princesa contempló como su tío ya la esperaba, y no estaba solo. Sin duda, Svend Adger había sabido aprovechar el espacio que ofrecía La Roca y había venido escoltado por un centenar de jinetes de dragón, unos ciento cincuenta arqueros y dos centenares de soldados de infantería. Ayla reconoció las vestiduras orientales de los soldados, probablemente, Svend se hubiese aliado con algún sultán del este a cambio de las piedras preciosas que crecían b...

"Tú solo cuida de ella"

Basado en el episodio 5x04 y 11x18 Dean no se podía creer lo que iba a hacer ese hijo de puta, especialmente porque ese cabronazo era él mismo, solo que cinco años después. ¿Cómo lo había permitido? El mundo se había acabado, el croaton azotaba la humanidad y el cuerpo de Sam servía de recipiente a Lucifer... ¿En qué momento había dejado que Sam dijese 'si'? Y no solo eso, sino que ahora, iba a matarlo usando a sus amigos como cebo... Dean se levantó violentamente de su camastro y dio una patada al taburete que había a su lado. No iba a permitirlo, puede que el Dean Winchester del 2014 fuese un cretino, pero el de 2009 no iba a poner la vida de sus amigos por sus errores, aunque no sabía ni la mitad de errores que había cometido, nadie iba a morir por su culpa, y no se pensaba quedar parado de brazos cruzados viendo como ese gilipollas mataba a Sam, a Cas, a Chuck... Cogió su camisa y dio un portazo al salir. Dean (Jensen Ackles) viaja a un futuro apocalítpico donde Sam e...

El fin de los Adger (Parte I)

El hombre alto y joven de cabello largo y pequeños ojos azules, transportaba en brazos a una débil y herida Ayla hasta la sala de reuniones, donde aguardaban Ryden, Eloff, Tavi y algunos otros oficiales. En cuanto vieron entrar al jinete por el arco de piedra, manchado de sangre y con la princesa en brazos, saltaron las alarmas. Ryden y Eloff arrebataron a Ayla de los brazos del joven y la sentaron en una silla. Su primo comenzó a dar órdenes para que le trajesen agua y una manta. Ayla tenía los ojos abiertos, pero la mirada perdida en el suelo, estaba empapada, su piel era fría como el hielo y sus labios habían perdido todo rastro de color; pero no temblaba, se sujetaba el hombro izquierdo, casi como un acto reflejo más que por el dolor, le brotaba un líquido que con el contacto con el agua que envolvía su cuerpo se volvía de una tonalidad rosada. Su rostro estaba completamente pálido y los ojos vidriosos, le goteaban pequeñas gotas del cabello que resonaban al caer y rebotar con la m...

Voluntad de Hierro

El repiqueteo de la lluvia contra el cristal disimuló el grito de Ayden al caer al suelo de rodillas, derrotada. La habitación del motel estaba casi sumida en la oscuridad, con la única iluminación de las farolas de la calle que entraban por la ventana. Ayden estaba arrodillada en el suelo, mordiéndose los labios hasta sangrar para ocultar el dolor. Un espeso líquido rojo manchó el suelo de madera. Le salía sangre por casi todos los agujeros de la cara. Chorreaba como una cascada desde su nariz, le caían gotas desde las orejas y lloraba oscuras lágrimas rojas. Cayó al suelo, ya no podía soportar el dolor y se echó a llorar desconsoladamente. Se hizo un ovillo ahí mismo y se quedó sollozando hasta tranquilizarse. Echaba de menos a Dean, desde lo de la caja, su hermano mayor temía perder al único miembro de su familia de sangre que le quedaba y prohibió a Ayden seguir cazando. La dejó en casa de Bobby y se marchó a vivir con Lisa y con Ben, la muchacha recordaba el frío tono de voz de su...

Los Hijos de la Oscuridad II

El parto de Theon fue el más difícil de los tres,-pensaba mientras recorría su cámara a oscuras recogiendo sus cosas- a pesar de ser mi tercer hijo: A Robb, el primero, lo parí en un camastro de madera, ayudada por dos esclavas, una anciana que había dado a luz a siete retoños y una mujer, madre de dos criaturas. A penas un año después nació Jon, en la oscuridad de la habitación de un prostíbulo, mientras mi primogénito dormía a escasos metros de mi e intentaba mantener el máximo silencio posible para no despertarlo. Noah preparó con mucha antelación el nacimiento de su Theon (Art Parkinson), un muchacho rubio y rebelde con ganas de ver mundo vistiendo la capa roja pequeño, dispuso para mi una habitación luminosa, con una ventana que daba al jardín y por donde entraba la luz del sol. Justo debajo de la habitación, Noah mandó plantar todo tipo de flores dulzonas para que el aroma entrase por la ventana. Era verano y mi marido me compró túnica frescas, anchas del más suave lino y la...